

La
deglución atípica
En nuestro Gabinete también tratamos las alteraciones de las funciones oro-faciales:
- Respiración bucal
- Deglución atípica
Comer y deglutir es una acción que hacemos unas cuantas veces al día. Tragamos saliva entre 600 y 1.000 veces al día. Lo hacemos casi de forma inconsciente, pero realmente la deglución es mucho más compleja de lo que imaginamos. Para realizar una deglución correcta se necesita una gran sincronía entre músculos y estructuras relacionadas entre sí. Las fases de la deglución son tres:
- Oral
- F aríngea
- Esofágica
La deglución atípica se produce cuando se realiza un movimiento inadecuado con la lengua u otras estructuras que participan en la deglución.
Algunas causas de la deglución atípica son:
1- Respiración oral: la lengua de los respiradores orales ocupa una posición baja, detrás de los incisivos inferiores o interponiéndose entre los dientes.
2- Hipertrofia de amígdalas: hace que la lengua esté avanzada y el espacio para tragar es más reducido.
3- Prolongar el uso del chupete o el biberón más allá de los dos años: hace que la lengua continúe en una posición baja y avanzada.
4- Retrasar la introducción de los alimentos sólidos: la masticación es una función esencial para el correcto desarrollo de la musculatura oral y facial.
5- Malos hábitos orales: cómo morderse las uñas o la succión digital.
Síntomas y tratamiento
El profesional que se encarga del tratamiento de la deglución atípica es el psicólogo o logopeda.
El tratamiento va encaminado a implementar una correcta posición de la lengua y un buen patrón de masticación y deglución. Es importante la implicación de la familia para conseguir sus objetivos.
Durante los primeros años de vida, la forma de deglutir es diferente que cuando somos adultos, debido a que el bebé todavía no tiene dientes y la laringe ocupa una posición más elevada. La lengua de los bebés ocupa una posición más baja y avanzada para favorecer la succión del pecho o biberón. Pero con la erupción de los dientes y la introducción de nuevas texturas, la lengua va cambiando de comportamiento, retrocede y se apoya en las arrugas del paladar duro para tragar.
Hablamos de deglución atípica en el caso de niños que mantienen la deglución infantil más allá de los cuatro años.
